Atrévete a pensar PDF Imprimir Correo electrónico

pensarEl profesor Keatin dijo “No viváis en la desesperación, tenéis que aprender a encontrar vuestro camino”... Y tú puedes decirme, “muy bien, pero ¿quién es el profesor Keatin?”. Creo que sabrás la respuesta si te hablo de una película, “El club de los poetas muertos”. El profesor se subía a la mesa para que los alumnos aprendiesen a ver las cosas de una manera diferente, para que no se dejasen moldear por todo y por todos, para que fueran ellos mismos. Uno de los mayores problemas para muchos es que se conforman con cualquier cosa. Y se conforman a cualquier cosa también. Muchos viven con la sensación de que es mejor no pensar, que los demás pueden hacerlo por nosotros. Si quieres que te diga la verdad, yo no quiero vivir así.

ME NIEGO.

¡¡¡Quiero defender mi derecho a no ser manejado por todos. Mi derecho a ser diferente, a no caer en las mismas trampas que todos, a no probar lo que prueban los demás sencillamente porque todos lo han hecho!!! Quiero pensar, razonar y no vivir en la desesperación de la esclavitud de la opinión ajena.

¡Hay que tener valor para pensar y enfrentarse a todos! ¡Hay que encontrar la verdad en cada momento!

Hace más de un año leí una pintada en una pared cercana a la playa de un pueblo. Decía: “Si no tienes la verdad sólo eres un esclavo”. Atrévete a pensarlo. Si vivimos una mentira, nuestra vida no tiene ningún sentido.

Atrévete con las consecuencias: si una verdad no te hace más libre, no es verdad en absoluto… La verdad que libera, no es la verdad subjetiva: la sinceridad, sino la VERDAD en persona. La que puede transformar nuestra vida y liberarnos de engaños interiores y exteriores.

Sólo la verdad te deja dormir tranquilo, porque no necesitas defenderla, te libera completamente de argumentos inútiles y luchas frustrantes por demostrar o tapar tu insinceridad.

Si quieres conocer el verdadero valor de la libertad, atrévete a pensar. Atrévete a buscar el camino. La vida no es ensayar una mentira tras otra para intentar a ser uno mismo.

Nuestra libertad comienza siempre con la Verdad.

¿Piensas por ti mismo, o dejas que otros lo hagan por ti?